
¡Viva México!, ¡Viva!… su Fútbol. Sí, viva dentro de una agonizante soberanía e inestabilidad social latente.
Mi país y la vida que transcurre aquí parece tan sencilla desde mi silla en la oficina. Atrás de un monitor y con un teclado de confidente. Miro tranquilo por la ventana y ¿qué hay?; Campos verdes, pinos, gente que juega sin pensar en nada más que dar el mejor swing posible. Suspiro y todo es tan lindo desde las alturas. Pareciera que Aquí, en mi realidad, Todo y nada es real.
En mi visión de ésta gran nación, existe el fútbol. Un deporte sano, familiar, de entretenimiento, pero sin embargo a través de años de observarlo llegué a la conclusión de que, en México, el fútbol dejó de ser un juego hace tiempo.
¿Por qué?.
Un entorno lleno de espinas, intrigas, traiciones, dinero, mafia, mercenarios, negocios a obscuras, medios, política. Un rió que por su cause fluye todo eso, invariablemente desemboca en un espectáculo putrefacto, estancado que no entretiene. Y lo peor, un publico poco exigente.
¿Desde cuándo?.
Desde siempre. Presidentes usando los clubes como trampolines políticos. Unos otros evaden impuestos, algunos en disturbios electorales, los hay populistas, fachos, medios que trafican piernas esconden sicarios y son cómplices de barbies de carne y hueso, de todo en el reino del balonpié nacional. Un reino donde se respira miedo y un terrible olor fétido.
Me torné suspicaz cuando en mi camino cruce con mi conciencia y esa voz en son de reclamo de justicia. Vengador empedernido. Pobre iluso. Al menos soy pobre de ilusiones, pero jamás de realidades.
El fútbol es fútbol, dinero y negocio. Leer entre líneas me ayudó a ligar temas.
Trato de entender la dificultad de un periodista deportivo, de no conjugar todo el desagüe brutal de malas noticias nacionales para no relacionarlas con el deporte, pero por más que intento no puedo.
¿Qué es lo que veo?.
Aficionados sedados, apaciguados con matchs sin importancia al ver al conjunto nacional liandola por la verde. Idea vendida con propaganda patriotera Nacionalista, pero manejada por una oligarquía de inversión privada. Un asco.
Algún día se corrió la voz que bañó e impregno al país, que pudo ser efímera, pero sirvió para al menos lograr la tan llamada “Independencia” y “Revolución”. ¿Qué esperan para que en el entorno nacional de fútbol en México eso pase?
No son suficientes los destapes de alcantarillas de la federación, los negocios en caja negra, pacto de caballeros, tráfico de piernas. Es tan podrido el ambiente de la FMF que igual de triste está el país. Edvard Munch sería el artista para un retrato ad-hoc a la situación actual.
Hable de afición poco exigente, claro que lo es. Como consumidor se tiene un poder enorme. No te gusta no compres. Así de fácil, no consumas el mismo producto reciclado de calidad más baja cada vez, busca alternativas. Ejemplo más claro, la rebaja en el costo de los boletos del juego Chivas Vs Estudiantes por la fecha 3 del torneo apertura 2010. Ese es el poder como consumidor y aficionado, aplicable a todas latitudes de consumo.
Sin embargo, ésta maquinaria mediática seda y aduce a una sociedad a comer de su mano, jugando el dedo en la boca de los más crecidos y alimentando de la teta a los más pequeños. Cada quien está donde debe estar, yo escribo con colores una realidad que es en blanco y negro, rojiza. Dónde otros viven en blanco y negro intentado colorear su realidad que se ha tornado roja.
Algo pasa.
Escritores tratan de evitar paranoia y locura entre la población, es tan evidente el estallido. Mientras que la mentada revolución nunca será televisada, yo por mi parte desde mi escritorio donde transcurre mi realidad, incendio los escritos y me pego un tiro al cerebro de sinceridad.
En Suma…
A lo largo de la crítica hay voces que suenan y otras que no rompen el silencio. Entiendo éste espacio como una visión particular del fútbol y su inevitable entorno, debido a que la FMF es un pequeño México.
Bienaventurados aquellos que en esta realidad encuentren paz. Terminé mudo y amputado de las manos. Así, la encontré.
Por eso Viva México. ¡Viva su fútbol!